Futuros agrícolas sostenibles: El reto de Guatemala, RD y México bajo la lupa de BioFinCas y FABLE

¿Puede la agricultura alimentar al mundo sin destruir el planeta? El proyecto BioFinCas aborda esta cuestión al empoderar a pequeños agricultores en Guatemala, República Dominicana y México para adoptar prácticas favorables a la biodiversidad. Con la calculadora FABLE, agricultores, gobiernos y sociedad civil co-diseñan futuros alimentarios que equilibran productividad, biodiversidad y medios de vida para un futuro más sostenible.

Autores: Katya Perez Guzman (IIASA), Charlotte Gonzalez Abraham (FABLE Mexico), Sarah Jones (Alliance Bioversity International and CIAT, FABLE Secretariat), en colaboración con Defensores de la Naturaleza (FDN) and Centro para la Educación y Acción Ecológica, Naturalez (CEDAE).

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¿Puede la agricultura alimentar al mundo sin destruir el planeta?

Los sistemas de producción de alimentos y uso de la tierra se gestionan de manera insostenible en la mayoría de las regiones del mundo, lo que limita las oportunidades de crecimiento verde y equitativo. Esta situación es especialmente evidente en la producción de café, banano y cacao, sectores altamente vulnerables al cambio climático, a las restricciones territoriales y a un comercio internacional desigual. Estas condiciones afectan de forma desproporcionada a los pequeños productores, quienes viven en situación de pobreza, enfrentan inseguridad alimentaria y están expuestos a la volatilidad de los precios internacionales.

Las pequeñas unidades de producción agrícola representan el 90 % de todas las unidades en el mundo y proveen medios de vida, directos o indirectos, hasta 2,5 mil millones de personas. BioFinCas asume este reto con una meta clara: apoyar a pequeños productores clave en Guatemala, República Dominicana y México, para lograr juntos una agricultura sostenible. Para alcanzar esta meta, es imprescindible el apoyo y discusión con actores clave del gobierno y la sociedad civil de cada país, algunos modelos, como la calculadora (FABLE-C) son herramientas estratégicas que permiten a las partes interesadas explorar los posibles impactos de diferentes futuros del sistema alimentario y tratar de minimizar las compensaciones entre los objetivos sectoriales.

Imagina a María, una productora de cacao en República Dominicana. Su cosecha depende cada vez más de lluvias impredecibles y sus ingresos varían año con año. María no decide la política agrícola de su país, pero sus resultados sí dependen de ella.

Como parte del proyecto BioFinCas, la Alianza de Bioversidad y el CIAT, en colaboración con FDN y CEDAE, están organizando talleres de desarrollo de escenarios con múltiples partes interesadas para definir y modelar conjuntamente, utilizando la FABLE-C, estrategias para ampliar las intervenciones favorables a la biodiversidad a nivel de las explotaciones agrícolas en la República Dominicana, Guatemala y México.

Cafetal agroforestal tradicional en las montañas de El Palero, región de Santiago Rodríguez, con trampas de alcohol para atraer y atrapar la broca del fruto del cafeto (Hypothenemus hampei). Foto: Mario Contreras Fleury (Alianza Bioversity International – CIAT)
Cafetal agroforestal tradicional en las montañas de El Palero, región de Santiago Rodríguez, con trampas de alcohol para atraer y atrapar la broca del fruto del cafeto (Hypothenemus hampei). Foto: Mario Contreras Fleury (Alianza Bioversity International – CIAT).

Los resultados del modelo se utilizarán para comparar los impactos de al menos tres futuros sistemas alimentarios en la nutrición, la biodiversidad, la mitigación del cambio climático y los resultados socioeconómicos (empleo, costos de producción). Estos tres futuros incluyen:

  1. La continuación de las tendencias actuales
  2. La plena aplicación de los compromisos de las políticas nacionales basados en un análisis de las políticas de desarrollo nacional, las políticas agrícolas, las directrices alimentarias y los compromisos con las agendas mundiales, como el Marco Mundial para la Diversidad Biológica después de 2020 de Kunming-Montreal, el Acuerdo de París sobre el cambio climático y la neutralidad en la degradación de las tierras
  3. Prácticas sostenibles para la producción de los cultivos nacionales incluyendo el cacao, banano y café. En estos tres cultivos se hará hincapié en la producción orgánica y la agrosilvicultura como medios para promover la biodiversidad sin comprometer el ingreso de los productores de estos cultivos.

Los parámetros y supuestos del modelo se desarrollarán conjuntamente y se mejorarán de forma iterativa a través de talleres con múltiples partes interesadas y compromisos directos con asociaciones de agricultores, la sociedad civil y ministerios gubernamentales en los paisajes focales de BioFinCas, en República Dominicana, Guatemala y México.

La plantación tradicional de café agroforestal en la zona montañosa de El Palero (región de Santiago Rodríguez). Esta imagen ilustra cómo el sistema opera como un policultivo convencional, que presenta plantas de plátano y café ubicadas conjuntamente en la misma área junto con árboles de sombra. Foto: Katya Perez Guzman (IIASA)
La plantación tradicional de café agroforestal en la zona montañosa de El Palero (región de Santiago Rodríguez). Esta imagen ilustra cómo el sistema opera como un policultivo convencional, que presenta plantas de plátano y café ubicadas conjuntamente en la misma área junto con árboles de sombra. Foto: Katya Perez Guzman (IIASA).

Durante los próximos meses, el equipo está especialmente interesado en explorar:

A través de este trabajo, el proyecto BioFinCas busca co-crear conocimientos basados en la realidad local y en la evidencia científica existente sobre las vías para que la producción de banano, cacao y café contribuya a reducir la pobreza de los pequeños agricultores en el marco de un futuro agrícola más sostenible.


Este trabajo se está llevando a cabo como parte del proyecto BioFinCas financiado por IKI y liderado por Oro Verde.